domingo, 17 de abril de 2016

Entrada 6

Cada vez me siento más cómodo con el libro. La reacción de la gente es considerablemente opuesta a la que esperaba. Quiero decir que su reacción es de gusto, se interesan por él. Mentiría si digo que esperaba silencio. ¡Claro que no! claro que esperaba que les gustara, se escribe para eso, pero siempre creí que este libro era un libro para mediano plazo, que habría que dejarlo estirar las piernas, quitarse los zapatos, tener a la mano café y cigarrillos y entonces, sólo entonces, encontraría a sus lectores. No es que desconfiara de él -o de mí, en todo caso- sino que sé de antemano que es una lectura poco usual y eso haría que se desdeñara de primera impresión: ¡no, qué va, demasiado extraño! cosas así. Pero es la segunda vez que leo fragmentos en público y las reacciones han sido similares. Sorpresa, interrogación, interés. Preguntan por él y eso sí no lo esperaba en lo mínimo. Acudiendo a Aristóteles, quizá la respuesta esté en el punto medio, quizá sigue siendo una obra para mediano plazo y lo único que ha logrado, es certificar que las excepciones y que más de dos lo podrán disfrutar desde el inicio.Ya quisiera tenerlo en mis manos, impreso como se debe, pero falta tiempo.

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